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JHON Y EL GATO MOCHILERO

Publicado 16/07/2019

Escrito por Mauricio García Simbasica

(basado en hechos de la vida real)

Esta historia es muy hermosa pues la realidad de Jhon Alexander Galviz y su gato Bella, es de dos seres que se encontraron en el camino, el uno abandonado en una ciudad calurosa como Barranquilla (el gato) y el otro una persona que decidió salir de su ciudad natal Bogotá y decidió hacer una nueva vida y tomar camino hacia un encuentro consigo mismo. Pero después de estar en Barranquilla, decide arrancar a caminar por todo Suramérica, y claro involucro en su locura al pobre gato, el cual él creía, que era una hembra y por eso le puso por nombre Bella, pero bueno ya lo hecho, hecho está y esto se podía cambiar pero el loco Jhon decidió que mejor no, pues es mejor ir en contracorriente que estar en el montón. Pero bueno siguiendo con la locura de Jhon, les cuento que él dice que soy su mentor, después sabrán porqué, pero bueno lo importante de esto no es eso, lo importante es contarles que Jhon en algún momento me comentó que quería realizar esta locura y que en el tiempo que había estado en Barranquilla conoció un padre que le ayudó mucho y al cual él le contaba todo y en algún momento Jhon le dijo que deseaba recorrer otros rumbos caminar hacia Perú y el padrecito, creo igual de loco que él, le dijo mijo hagale y ya miramos quien lo recibe en el Perú, Pero yo no estaba de acuerdo a que hiciera semejante estupidez y lo primero que le dije: que era una locura, pero bueno ya él lo tenía definido y nada lo podría detenerlo y así fue que a principios de enero de 2019, arrancó junto a bella esta aventura y lo más loco de esto, es que arrancó con unas pocas cosas y no solo eso, sino que arrancó  desde la punta alta de Colombia; Barranquilla, es decir tenía que atravesar prácticamente toda Colombia. Y bueno después de salir de ahí, pasó por diferentes ciudades donde, simplemente pasó, sin pena ni gloria, solo era un caminante más, un loco más que estaba desprogramado junto a un gato llamado Bella y claro entre día y día logró llegar al ecuador y entró gracias a unas personas que de buen corazón lo recogieron, pero su camino no se detuvo ahí siguió su marcha hacia su destino y llegó al Perú, donde compartió con una comunidad Cristiana, en la cual tenía esperanzas de quedarse y no lo dejaron quedar por ser Católico y le tocó buscar otro rumbo y afortunadamente se logró contactar con unos hermanos Católicos de EMAÚS, los cuales lo apoyaron y el compartió parte de su historia de vida y le dieron ánimos a seguir adelante, en su travesía, la cual se pensaba que terminaría en el Perú, pero no se le metió que iba a seguir adelante, a conquistar américa, pero claro como era un caminante no tenía, ni con qué comer, él ni el gato Bella, el cual hace que este hombre sea conocido en su caminar , por un un buen hombre de un restaurante, que lo acogió y le dio alimentos por unos días, este hombre llamado Carlos Zelada, y su esposa Elka Zegarra, personas de buen corazón, le ayudaron, al ver que este hombre cuidaba con esmero a su gato, pues ellos son amantes de los gatos y de ahí arranca esta locura,  de que Jhon y Bella sean reconocidos en Perú y Bolivia, y no sabremos más en que otros países, pues hoy que escribo estas líneas se encuentran allí. pero continuando con la historia, este hombre Carlos, no sé que lo impulsó pero se dedicó a publicar cosas de Jhon y su gato bella y lo empezó a ser viral, en las redes. Mientras Jhon y Bella vendían dulces en alguna calle de Lima, y con eso se mantenían, y claro con la ayuda de muchas personas de buen corazón que se enternecian al ver al gato y no a Jhon; pues este último causaba como cierto temor, ja ja ja, pero bueno sigamos viendo que mientras ellos buscaban en las calles de lima como mantenerse, en las redes sociales algo se estaba gestando y las cosas otro rumbo tomaban. Pero bueno, sigamos contando esta historia, donde veremos la realidad de Jhon Alexander Galviz, el cual, siempre ha tomado su vida como una aventura, muchas veces arriesgada, y casi desquiciada; donde su vida no valía nada, donde no tenía futuro, ni menos la esperanza de ser feliz verdaderamente y acá entra un espacio donde las cosas son una locura, cuando se deja entrar a Dios en nuestras vidas, pues definitivamente las cosas de Dios, si son una locura y cuando él toma en sus manos a alguien,  la vida de ese ser va tomando otro rumbo, y por eso, hoy se escribe de este hombre una nueva historia, que no existiría  sino fuera por el amor que Dios le tiene a su creación pero en especial a Jhon Alexander Galviz, que anteriormente no era un gran hombre, era un delincuente, un drogadicto y un jalador de carros profesional pero bueno esa es otra parte de  esta historia, que en algún momento se contará. Pues ahora utilizaremos esta parte del texto, para empezar a relatar la historia de un hombre y un gato, que salieron algún día a pasear y a caminar por Suramérica, saliendo desde su patria natal Colombia, desde una ciudad llamada Barranquilla, donde adoptó como decíamos  un gato, al cual  le puso por nombre Bella, lo cual me hace recordar la película  la bella y la bestia, siendo Jhon la bestia. Pero bueno esos son los pormenores de esta historia, pues lo hermoso de este relato, es ver como una persona en sus locuras ha querido retomar su vida, y  veo con asombro y alegría, que el loco Jhon; de nuevo ha retomado el camino hacia esta  locura que pocos nos atrevemos de encontrar sentido a nuestras vidas. Y lo más hermosos que lo que está haciendo; inspirado por su locura o por el amor de Dios, lo está llevando a sentirse feliz y realizado, haciendo lo que su corazón alguna vez anhelo, viajar por diferentes partes del mundo, algo que no creo que estuviera en sus planes, vivirlo en una forma física, pues antes en su vida, los hacía en otras formas; con la droga y el alcohol, que de eso hablaremos más adelante. Pero bueno, volviendo al tema, para él  sería simplemente una fantasía, una ilusión, que en su mente y en la mente de este escritor no cabría. Pero como decíamos, desde hace un tiempo se embarcó en esta locura de caminar de la mano de Dios, arrancando solo de su ciudad natal hacia barranquilla, donde nadie lo conocía, y allí como decíamos al principio de este escrito conoció a un gato, al cual que él adoptó como compañero de viaje, y con el cual ha recorrido diferentes calles de Colombia de Perú y de Bolivia, (hasta el momento) y con el cual ha vivido muchas aventuras y me imagino ha sufrido momentos fuertes. pues no es tan fácil tomar camino sin nada y muchas veces sentir que sus fuerzas tanto espirituales y corporales no dan más. y a veces este escritor se pregunta, si el gato alguna voz de ánimo le dará, pero de algo si estoy seguro; que Bella es un instrumento para que este hombre camine y siga adelante. y aunque para muchos de nosotros, esto era una locura más de un caminante, para Dios era la forma de llevar su mensaje de amor a más de una persona que está sumida en el dolor y como nos abemos en qué terminará este andar, pues seguiremos el relato.

Pero bueno cada día que pasa en el caminar de Jhon y bella, todo se va volviendo muy loco, pues la realidad sea dicha; estos dos personajes, han causado furor en las redes sociales, pues la historia siempre toma nuevos rumbos, nuevas cosas, donde las sorpresas no faltan, entre esas cuando en una noche de tantas dejan sus cosas en manos de un extraño, el cual es ahora compañero temporal de viaje, y por circunstancias de la vida, no sabemos cómo paso, pero antes de salir del Perú les roban parte del equipaje. Pero lo bueno, lo importante de esto es que Jhon y su gato Bella, no se desanimaron, sino que buscaron solucionar el impase y lograron recuperar parte de las cosas. Y claro lo bueno de esto es que se mostró que las ganas le pueden más que a la rabia y la impotencia. Pues al saber de este impase mucha gente los apoyo y los sigue acompañando en este caminar. Pues definitivamente, las cosas que ha vivido Jhon durante esta aventura le ha enseñado a tener resiliencia y a entender que uno no se puede sentir derrotado con pequeñeces, ni las adversidades pueden ser más fuertes que su constancia de caminar hacia un encuentro con el mismo al lado de su gato Bella. Pero algo, que si debemos de rescatar de toda esta aventura es la confianza de Jhon en Dios, pues en cada momento, él siempre expresa; que al Señor es a quien le debe todo lo que es y que cada momento difícil él le da la fuerza y la alegría para seguir adelante. Pero claro debemos de ser francos, hay momentos en que las cosas se ponen duras, y como que en el corazón y la mente de Jhon todo pareciere derrumbarse, pero hay algo que lo levanta de  nuevo y no es solamente su fe, sino también el amor que le ha tomado a su compañero de viaje, a su mascota y amigo incondicional: al gato Bella, pues Jhon no ve en él, el trampolín para ser famoso, sino el compañero de viaje y amigo, que muchas veces, me imagino le escuchara sus quejas y dolores, sus angustias y sus pesares y aunque este no le responda humanamente, con su ternura y juegos le anima a no desanimarse. Por eso esta historia, que cada día se torna más loca, porque entender a un loco que hable con un gato, o que de pronto lo escuche hablar es algo de otro planeta. Pero bueno el vivir esta situación ha llevado a Jhon a continuar con la locura de seguir adelante en este viaje de conocer y conocer, sin tener nada humanamente, es decir: sin un centavo, sin un lugar fijo donde quedarse, solo una carpa y el piso frío o caliente de algún lugar, lo cual es algo difícil de entender para aquellos que decimos estar cuerdos. Pero bueno, sigamos adelante con esta historia, pues Jhon y el gato Bella, siguieron su camino, después de estar un largo tiempo en el Perú y ahora ellos están en Bolivia camino a la Argentina, y Jhon junto a bella,  aunque han tenido momentos difíciles en su caminar por Bolivia, siguen adelante con unos zapatos que ya no dan aguante, pues son con los que salió de Barranquilla, esperando que en algún momento puede encontrar unos nuevos zapatos para poder seguir su andar. Y claro, con lo que la gente les ha regalado se han mantenido bajo un techo abrigados y los alimentos pocas veces les han faltado. Y vuelvo y digo esto se requiere de mucha valentía, para seguir adelante. Y esto definitivamente, nos debe hacer pensar que la fortaleza del hombre la da Dios y que si él está ahí, podremos ser felices con lo poco o mucho que se  tiene. Y  por eso creo, que esta historia se tornará más emocionante, pues estaremos pendientes hasta qué punto nuestros mochileros podrán soportar más en esta locura, que muchos apoyan con sus oraciones, con cosas materiales y con sus voces de ánimo.

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