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Nos quedamos llorando un pasado y no vivimos el presente

Publicado 30/08/2019

Muchas veces, en lugar de seguir adelante, después de una pérdida en cualquier sentido, nos quedamos estancados llorando, sin saber qué hacer, sin un rumbo fijo. Y nuestras creencias, muchas veces se van al piso, pues nuestra vida estaba en lo perdido.

Queridas hermanas y hermanos en Cristo Jesús; una de las cuestiones más duras que he podido vivir en vida, es haber perdido el sentido de mi vida, pues siendo realistas cuando más creía que tenía sentido, era cuando menos tenía sentido mi vida, era cuando todo lo veía  ganado, pero mentira todo lo tenía perdido. Pues lo único que de pronto tenía era mi orgullo, mi mentira, mi soberbia, y unas que otras míseras cosas materiales. Cosas que son solo temporales y que en cualquier momento pueden desaparecer así como los seres queridos que tenemos a nuestro lado, que se pueden ir a un viaje sin retorno donde nuestro Padre amado, o  a un viaje donde su orgullo y su soberbia los llevo, viaje como la infidelidad, los vicios y otras cosas más que son la muerte en vida   y nada más.

Pero bueno, después de este corto relato, creo que debemos entender que esto que leímos nos puede estar pasando en nuestras vidas y estamos de pronto en este instante llorando esto con amargura como quien llora al pie de una tumba vacía, de una tumba donde solo reposan huesos y carne podrida. Pero la realidad de esto, es que todo lo humano por lo que sufrimos, cuando entramos al  camino del Señor, todas estas cosas sobran, pero cuesta dejarlas, pues son nuestra seguridad humana y palpable, y por eso duele dejarlas y soltarlas,  y  por eso las lloramos amargamente cuando nos piden sepultarlas y dejarlas a un lado, para poder entender nuestro caminar hacia al amor de los amores, algo impalpable y lo único que nos dará valor, en nuestras vidas, por eso hoy que se escriben estos renglones entre poéticos y trágicos. Me he puesto a pensar que cada uno de nosotros a veces estamos llorando en la tumba de nuestro pasado y no tenemos confianza de que eso, sirvió en su momento, y que hay que vivir el presente sin llorar, a la puerta de una tumba el muerto, que ya no está. Por eso hoy como decía nuestro tirulo no debemos quedarnos en el pasado, sino vivir  el presente entendiendo, que lo que ya no está, no es necesario y que si en nuestro corazón está el amor de Dios, todo será mejor. Pero recordemos que el Señor, no puede ser nuestro amigo imaginario, sino verdaderamente nuestro capitán y nuestro guía, el cual nos mostrará el camino en los momentos de dificultad, de tristezas y de partidas sin justa despedida, por eso la invitación del día de hoy es que luchemos por vivir en el presente y que Dios transforme nuestro, pasado para que sea un futuro mejor. Pero lo importante no n os dejemos hundir en la tristeza y el dolor y confiemos que todo será mejor sin confiamos en el amor y la misericordia de Dios, el cual transformara nuestra tristeza en alegría y transformará nuestros corazones, para que otros  que están alejados de su amor se acerquen a él, aunque los veamos muertos y sin sentido.

 

OREMOS

Señor, muchas veces me quedo llorando mi vida y pierdo el sentido, pues mi confianza de que tú me levantarás de estos momentos es bastante fuerte, y poco me deja ver mi bello presente y me deja más en el pasado, en aquello que estaba sumergido: en el odio, en la envidia, en la soberbia, en la mentira y en la falta de perdón, por eso Señor, hoy te pido me des la fuerza de levantarme de esta tumba vacía, para empezar a caminar de tu mano y entender que sin ti, todo lo humano pierde sentido amén.

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